Política de fuentes
Esta página explica cómo evaluamos fuentes, cuándo una fuente es suficiente y cómo tratamos la incertidumbre en temas de seguridad digital.
Tipos de fuentes que priorizamos
- Portales oficiales de gobiernos, policías, fiscalías, reguladores y organismos de ciberseguridad.
- Documentación oficial de plataformas como WhatsApp, Google, Meta, bancos o marketplaces.
- Organizaciones reconocidas de protección al consumidor o seguridad digital.
- Reportes técnicos de instituciones con reputación verificable.
- Información propia estructurada a partir de herramientas, checklists y patrones observables, siempre diferenciando evidencia de interpretación.
Fuentes que evitamos como base principal
- Publicaciones anónimas sin respaldo.
- Videos virales sin documentación.
- Sitios que venden recuperación garantizada de dinero o cuentas.
- Foros con testimonios no verificables, salvo como señal exploratoria y nunca como prueba definitiva.
- Contenido copiado o sin autoría identificable.
Cómo usamos las fuentes
Las fuentes no se agregan para decorar. Deben respaldar acciones sensibles, canales oficiales, definiciones, procesos de reporte o advertencias relevantes. Si una fuente no ayuda al usuario a decidir mejor, no debe ocupar espacio.
Tratamiento de países y reportes
En las páginas por país, los canales oficiales pueden cambiar. Por eso recomendamos verificar dominio, institución y vigencia antes de enviar información personal o iniciar trámites.
Incertidumbre y actualización
Cuando una modalidad está emergiendo, puede no existir una fuente oficial completa. En ese caso se describe como riesgo observado o hipótesis razonable, no como certeza absoluta. Cuando aparecen fuentes mejores, el contenido debe actualizarse.